Una de las cosas más bonitas del castellano peninsular es que sus hablantes en general recuerdan el hombre de cada cosa y no utilizan los anglicismos, como si de una marca comprada a crédito se tratara.
Siempre me llamó la atención la forma en que los españoles se referían al corte con escote recto de las camisetas de mujeres (o de vestidos), que se denomina palabra de honor, en oposición a la denominación insular de “strapless” (sin tirantes).
La verdad es que yo prefiero que me hagan un corte de mangas a esos saltos lingüísticos obligados, que me hacen pensar que quien habla tiene un “sombrero con tanta cinta pa’ quien no tiene cabeza“.
Al final, es como si el palabra de honor, tal y como su nombre lo indica se sostiene en un equilibrio tan precario como precioso.




No puedo creerlo,pero “palabra de honor” que jamás había escuchado referirse así a un diseño de vestido .Lo usé en mi juventud,pero era, sin tirantes o sin breteles,como queráis,pero…..
RVH